El Grado en Maestro/a en Educación Primaria forma a quienes educarán el futuro
18/08/2026
Convertirse en docente significa comprender cómo aprende cada estudiante. Pero también gestionar la diversidad del aula, fomentar la inclusión y acompañar el desarrollo personal y académico de niños y niñas en una de las etapas más importantes de sus vidas.
El Grado en Maestro/a en Educación Primaria de Florida Universitària conocimientos pedagógicos con experiencias prácticas que conectan el aprendizaje con la realidad educativa desde los primeros cursos. Esta manera de aprender y enseñar permite que el alumnado conozca de cerca el funcionamiento de los centros escolares y afronte de manera consciente los retos de la profesión docente.
La práctica es uno de los elementos diferenciales de la titulación. Desde primer curso, el alumnado realiza estancias en centros educativos que le permiten comprender las dinámicas reales de las aulas. Una experiencia que se amplía a lo largo de la formación hasta llegar a las prácticas de los últimos cursos.
Para Andrea Marqués, docente del grado, este contacto resulta fundamental porque permite conocer «realidades muy diferentes y muy diversas» y complementar los aprendizajes teóricos con experiencias que ayudan a construir la identidad profesional docente.
Florida Universitària mantiene una estrecha relación con distintos centros educativos. Esto facilita que el alumnado pueda descubrir contextos reales de aprendizaje y participar en proyectos conectados con las necesidades actuales de la escuela.
Educar desde la escucha, la inclusión y las emociones
Uno de los aspectos que más peso adquiere durante la formación es la capacidad de entender la diversidad presente en las aulas. La sociedad actual plantea nuevos desafíos educativos relacionados con la inclusión, la convivencia, la equidad o la atención a diferentes realidades sociales y culturales.
Por ello, el grado fomenta una visión de la educación basada en la escucha activa, el diálogo y la comprensión de los distintos contextos que acompañan al alumnado.
Según Andrea Marqués, un buen profesional docente debe ser capaz de actuar ante situaciones imprevistas y mantener una comunicación constante con su alumnado para que cada estudiante se sienta escuchado, comprendido y acompañado.
Esta visión conecta con una manera de entender la educación en la que enseñar no consiste únicamente en transmitir conocimientos, sino también en ayudar a construir entornos seguros, inclusivos y respetuosos donde cada persona pueda desarrollarse plenamente.
La dimensión emocional ocupa también un lugar destacado dentro de la formación docente. Comprender cómo influyen las emociones en el aprendizaje resulta esencial para quienes trabajarán con niños y niñas en una etapa decisiva para su desarrollo personal.
«Las emociones son lo que impulsa la curiosidad y las ganas de aprender», explica Marqués, quien destaca la importancia de acompañar al alumnado en sus primeras experiencias educativas, ayudándolo a construir relaciones, desarrollar su identidad y descubrir nuevas formas de entender el mundo.
Por ello, las propuestas formativas del grado incorporan dinámicas que invitan a la reflexión, al trabajo colaborativo y al análisis de experiencias personales, favoreciendo una comprensión más profunda de los procesos educativos.
Formar docentes para los desafíos del mañana
La digitalización, la inteligencia artificial, la inclusión educativa o la gestión de la diversidad son algunos de los desafíos que ya están transformando las aulas. Por ello, la formación del futuro profesorado debe ir más allá de los contenidos curriculares y ayudar a desarrollar competencias que permitan responder a contextos complejos y cambiantes.
Porque educar también implica acompañar procesos, gestionar emociones, fomentar la convivencia y contribuir a construir una sociedad más inclusiva y comprometida. Y esa es precisamente la misión con la que Florida Universitària forma a las futuras maestras y maestros de Educación Primaria.